mayo 26, 2008

Sin hogar

Jesús pobre, que viviste soledad, abandono, violencia, maltrato, injusticia; que sufriste sed, hambre, fío y calor; que padeciste la intemperie y caminando llagaste tus pies. Que fuiste perseguido y humillado, calumniado y agredido, traicionado y despreciado, Jesús pobre, sólo vos podés comprender el dolor profundo de las heridas abiertas de nuestros hermanas y hermanos que viven en situación de calle.

Jesús bueno, enseñanos a encarnar la verdadera misericordia para que a tu imagen, tengamos siempre las mesas tendidas, las puertas abiertas y el corazón dispuesto para recibir, contener y ayudar a tus hermanos que, más allá de aciertos o errores, hoy padecen la más horrenda de las penas: la exclusión total.

Que tu Cuerpo y tu Sangre nos transformen para poder verlos como tus Bienaventurados, aquellos por los que diste todo. Aquellos por los que también hoy nosotros deberíamos dar todo, para que termine el dolor; para que vuelvan a la vida.
Jesús pobre, curá sus heridas, dales tu paz.
Amén

3 comentarios:

Karina dijo...

También te pedimos, abre sus corazones para que puedan sentir y vivir ya tu salvación, y abre los nuestros para que en nuestros hermanos podamos llegar a Vos, Jesús Amor.
Amén

Abrazo, Saulo.
"viene la epoca de las lentejas"
Kari

Cristián Dodds dijo...

Pablo:
¡Me encantó encontrarte en una de mis blogueadas! ¡Qué bueno que puedas compartir todos tus pensamientos y experiencias!
Ya volveré a "Pensando cosas" a ir leyendo lo que fuiste publicando...
¡Un abrazo!

Cristián Dodds dijo...

¡Pablo! Me encantó encontrarte mientras "blogueaba"...
¡Qué bueno que puedas compartir todas tus reflexiones y experiencias!
Ya volveré a "Pensando cosas" para leer lo ya escrito.
¡Un abrazo!