febrero 23, 2008

Agua viva

Rezando con Jn, 4, 5-45

Es notable ver cómo administrando lo poco se vuelve uno más justo.
En la abundancia, no se mira demasiado al vecino, pero cuando se debe administrar la escasez la justicia es casi obligatoria.
La abundancia nos invita al derroche.
La escasez, al juicio.
Parece una obviedad pero no lo es.
Cuando en la mesa, la botella está llena, ningún comensal se preocupa por ver cuánto vierte en su copa; cada uno se sirve y punto. Promediando la comida y al tiempo en que la bebida se acaba, allí sí, antes de servir, se miran los vasos ajenos. Ya sobre las últimas gotas, hasta se colocan juntos los vasos para que el reparto sea exacto.
Será un hábito tal vez.
Administrar lo poco es todo un desafío.
Reconocer en lo poco la oportunidad del compartir, una gracia.
Leyendo lo de Jesús y la Samaritana, vaya a saber por qué me vino esto al corazón.
Agua viva, dice Jesús.
Agua viva para que todos tengan vida.
Agua viva que, en el mejor de los casos esperamos recibir de Él, y no llegamos a reconocer en nosotros.
Agua viva que, sin embargo, pese a que consideremos nuestra vida un desierto, siempre está y siempre deja huellas.
Agua viva latente en las profundidades o las grietas.
Torrente que aprovecha nuestras fallas, hendiduras, depresiones, vacíos, ausencias, para hacerse visible y allí, donde la tierra se quiebra y sólo queda el hueco, se hace curso y permite que la esperanza florezca y dé frutos.
Manantial oculto en las profundidades de nuestro ser, dispuesto y disponible para ser descubierto.
Pero el agua no es sólo para nosotros.
Mandato es dar de beber al sediento.
Por eso me vino a la mente lo de la copa y el compartir lo poco.
Quiero pedirle al buen Jesús que me ayude a volver a encontrar esa agua que Él derramó en mí, y que luego, me enseñe otra vez a compartirla con los demás.
Ya los primeros vasos me los tomé sin mirar a los otros.
Ahora, quiero tratar de ser justo.
Un poquito para vos. Un poquito para mí…a ver…ahora sí están parejos.
Vida para vos.
Vida para mí.
Salud.
Amén.

6 comentarios:

hna josefina dijo...

¡Hola!
¡Lo que es caer justito! Un abrazo y ¡Gracias!

Pablo Muttini dijo...

Já! espero que sea como las galletitas, que recién salidas del horno son más apetitosas...
Abrazo
Pablo

Roberto dijo...

"A veces se ven y se escuchan cosas que no se pueden callar. Decirlas, es compartir. Compartir es crear comunidad" Comparto contigo todo el significado trascendente deestas palabras de presentación de tublos,el cual me parece genial.Saludos

Pablo Muttini dijo...

Roberto, un gusto recibirte ! me permito un comentario respecto de la "genialidad": al terminar un concierto, nadie aplaude al piano sino al pianista. Eso somos nosotros, instrumentos. La música la ejecuta Él. Gracias por tus palabras y ¡bienvenido!.
Que el buen Pianista nos regale más conciertos!
Saludos
Pablo

Analía dijo...

Ando a tientas, saltando de blog en blog, y caí acá. Y este post en particular me ha llegado muy dentro. Gracias!
Que bueno descubrir hoy este espacio!

SANDRA dijo...

hola excelente blog , aca me paso a deajrtes mis saludos